Ayer se celebró la ceremonia de entrega de la edición 18ª de los premios Ig Nobel.
Estos premios son entregados cada año por la revista Annals of Improbable Research , una publicación de humor, a investigadores científicos que han realizado investigaciones absolutamente serias, pero que con una pequeña vuelta de tuerca pueden parecer divertidas. De hecho, su lema es que los premios Ig Nobel "primero hacen a la gente reir y después hacen pensar".
Los temas galardonados este año han sido, en las distintas categorías:
PAZ: Al Comité Federal Suizo de Ética sobre Tecnología no Humana, y el resto de ciudadanos suizos, por aprobar en abril pasado el principio legal de que las plantas tienen dignidad.
LITERATURA: A David Sims, de Cass Business School de Londres, por su estudio "Tu, Bastardo: una exploración narrativa de la experiencia de la indignación dentro de las organizaciones".
MEDICINA: A Dan Ariely, de EEUU, por demostrar que la medicina falsa pero cara funciona mejor que la medicina falsa y barata.
CIENCIAS COGNITIVAS: A los japoneses Toshiyuki Nakagaki, Hiroyasu Yamada, Ryo Kobayashi, Atsushi Tero y Akio Ishiguro; y al húngaro Agota Toth, por demostrar que un determinado tipo de moho del fango puede resolver puzzles.
NUTRICIÓN: A Maximiliano Zampini y Charles Spencer, por modificar electrónicamente el sonido de una patata frita y demostrar que la persona que la prueba cree que está mas crujiente y fresca de lo que lo está en realidad.
BIOLOGÍA: A Marie-Christine Cadiergues, Christel Joubert y Michel Franc por demostrar que las pulgas que viven sobre los perros pueden saltar más que las que viven sobre los gatos.
QUÍMICA: Premio compartido: por un lado, a los estadounidenses Sheree Umpierre, Joseph Hill y Deborah Anderson, por descubrir que la Coca-Cola es un espermicida efectivo y por otro, a los taiwaneses C.Y. Hong, C.C. Shieh, P. Wu y B.N. Chiang, por descubrir que no lo es.
FÍSICA: A los estadounidenses Dorian Raymer y Douglas Smith, por probar matemáticamente que un montón de cuerdas, pelos o cualquier otra cosa similar terminan irremediablemente enredándose y formando nudos.
ARQUEOLOGÍA: A Astolfo Gomes de Mello Araujo y Jose Carlos Marcelino por medir hasta qué punto, a lo largo de la historia, o al menos en los contenidos de una excavación arqueológica las acciones de un armadillo vivo pueden desordenar los restos.
ECONOMÍA: A Geoffrey Millar, Joshua Tyber y Brent Jordan por descubrir que las ganancias de una bailarina de striptease dependen de su ciclo de ovulación.
La lista completa (en inglés) puede consultarse en improbable.org .
(Nos hemos enterado vía Microsiervos , que fueron de los primeros en comentarlo hoy)
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